No sé a que se debe. Quizá porque por estas fechas estabas helandote en Carolina, partiendote el lomo para poder regresar, irte a Monterrey y poner tu taller mecanico de -especialidades-... (esto último me lo dijo tu hermano mayor hace unos meses).
Un día, tengo muy presente que no quisiste irte con Tomás a jugar basket. Preferiste quedarte conmigo, sentado en el tronco del arbol que había en la cochera de la casa de mis papas. Ese día me habia "machucado" mi dedo en la puerta del carro y obviamente estaba aun "llorosa", como solías decirme.
Tu y yo nos quedabamos así. Sin hablar, sin decir nada, solo sentados.
De repente se asomaba papá para confirmar si seguiamos ahí o ya me habías secuestrado.
En una de esas, a mi papá se le ocurrio salir sin playera por alguna rara razon y yo muerta de la pena, solo atine a decirte: mira, es igualito a ti, tiene piel de cucaracha tierna.
Soltaste la carcajada y me agarraste la cabeza: tonta! exclamaste.
Sobra decir que mi padre me fulmino con la mirada y me dijo negrita chaparra.
En eso te pusiste de pie, alto que eras a tus 18 años y yo chaparra a mis 15.
"Tu papa guerito, mi mama pelirroja, yo de ojos azules y tu, bueno, tu no eres morena, eres amarilla tirandole a verde... imaginate si un dia nos casamos y tenemos un hijo... sería guerito, pelirrojo y de ojos oscuros por tu culpa"
Creo que me ahogue con mi saliva porque solo atine a voltear a ver a mi papá, quien termino la frase diciendo: "no creo, si se parece a ella estaria bonito, si se parece a ti, estaria fregado"
Fue de las contadisimas ocasiones en que mi propio padre no fue celoso o molio a golpes a alguien que demostro afecto hacia mi.
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